Arriba brigada boricua a ciudad más antigua de Cuba

Baracoa es la ciudad más antigua de Cuba. El 15 de agosto cumplirá medio milenio de fundada

La XX Brigada Juan Rius Rivera extendió su recorrido solidario hasta la ciudad Baracoa que por esos días se encontraba inmersa en la preparación de los festejos por sus 500 años de fundada.

Los integrantes del contingente boricua fueron recibidos en el malecón de esa ciudad por las autoridades municipales y cientos de lugareños que esperaban la oportunidad de saludar a las hijas e hijos de la tierra de Pedro Albizu Campos. 

Durante los dos días que duró la visita los brigadistas realizaron un recorrido por el centro histórico y tomaron parte en una gala político-cultural efectuada en la Casa de Cultura de la localidad.

Un camino a Baracoa

Pese a su importancia histórica y cultural, por varios siglos estuvo virtualmente incomunicada del resto del territorio insular.

Según plantea Juan de las Cuevas Toraya en su obra 500 años de construcciones en Cuba, desde 1840 los habitantes de la Primada de Cuba habían logrado que la Junta de Fomento otorgara los fondos para la ejecución de una vía que rompiera el aislamiento.

Sin embargo, solo el gobierno revolucionario instaurado en 1959 materializó la aspiración de los baracoenses y en abril de 1964 se inició de una carretera que comenzó a brindar servicio en diciembre del siguiente año. Se trata de La Farola, un viaducto considerado una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.

Por ese atrevido camino que bordea el extenso macizo que se interpone entre Guantánamo y la zona más oriental de Cuba, partió nuestra caravana. Los paisajes que recorre son impresionantemente hermosos. En una misma falda conviven pinos, caobas, palmas y algarrobos junto a la casita de alguna que otra familia guajira (jíbara).

El fresco clima de la montaña nos libró por más de una hora del sofocante calor que por estos días hemos enfrentado.

Al por fin advertir los primeros signos de urbanidad, una de las compañeras cuyo no nombre no recuerdo ahora me dijo con una sonrisa: “Por momentos llegué a dudar que Baracoa existiera.”

Tras la muralla de tupida selva verde, coqueteando con las aguas del Atlántico se alzó la urbe ante la cual -como nos anticipó Adriana la guantanamera- quedaríamos asidos a sus encantos.

Descubriendo a la Primada de Cuba

Baracoa es de esos lugares donde el ensueño no cede ante el paso del tiempo. Atrapada entre el mar y las montañas del extremo oriental de Cuba esta porción de isla fue descubierta por Cristóbal Colón en 1492- y allí mismo el Adelantado Diego Velázquez fundó en 1511 la primera de las villas cubanas, bajo el nombre de Nuestra Señora de la Asunción.

Entre sus más preciadas reliquias guarda en su parroquia la Cruz de Parra, única sobreviviente de las 29 que el gran almirante plantó durante sus viajes por el nuevo mundo.

Quedé impresionado al constatar que el hotel Porto Santo –donde se alojó una parte de la brigada- está enclavado en el mismo lugar por donde el navegante genovés desembarcara y clavara la mencionada cruz 518 años antes.

En este otrora asentamiento indígena ocurrió la rebelión del cacique Hatuey, primera manifestación de rebeldía contra los colonizadores que registra la historiografía cubana.

El hotel El Castillo se encuentra justo en la misma colina inmediata al centro urbano, donde en el siglo XVIII se construyó una fortaleza para enfrentar los ataques de corsarios y piratas.

Unos de los acontecimientos que los pobladores guardan en su memoria es la llegada en 1895,por la playa de Duaba, del general Antonio Maceo para incorporarse a la última gesta contra el colonialismo español.

Los mayores tesoros

El mayor tesoro de Baracoa es su pueblo noble y laborioso

Ha sido tradición en esta comarca el cultivo del coco, el cacao y el café, este último introducido por colonos franceses procedentes de Haití.

Entre los tesoros naturales exclusivos de esta comarca se encuentra el río Toa, el más caudaloso de Cuba y las polímitas, un caracol cuya concha de colores llamativos atrae a traficantes de especies silvestres, situación que ha colocado a estos moluscos endémicos al borde de la extinción.

Mas el mayor patrimonio de Baracoa es la nobleza y laboriosidad de su pueblo del que cual todo el tiempo nos sentimos parte. Recuerdo los rostros de los bicitaxistas que nos transportaron de un lugar a otro sin importar el tiempo ni las distancias;  de los trabajadores del hotel que con tanto cariño nos atendieron, de la farmacéutica que  se movilizó para conseguir el medicamento de una brigadista.

Sin en un lugar quisimos permanecer más días, fue en Baracoa. Hoy ya no dudo que la premonición de Adriana se cumplió con creces. Sea esta la invitación al regreso.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Intercambios, Recreativas, Visitas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s